martes, 12 de mayo de 2015

Me dijo que era triste ver como todos de a poco iban desistiendo.
Me dijo que algunas noches gritaba más fuerte.
Le pregunté quién esperaba que lo escuchara
se quedó callado un rato y me dijo que no sabía.
Se fue a su casa. Me quedé pensando y la noche entristeció.

Me dijo que a veces lo extrañaba,
que cuando lo creía ya desaparecido volvía a aparecérsele algunas noches.
Pero a la mañana siguiente volvía a la vida normal.

Me dijo que se veía solo todo el tiempo, me contó de sus largos viajes en el subte A,
de como veía pasar gente rara, y personas paseando tan solas como él,
que lo alegraba pero luego la melancolía retornaba.
En el colectivo, en las oficinas, en los colegios, en Santa Fe y Callao, en cada pasaje de la ciudad.

Dijo que un poco de él se encontraba en todos nosotros,
y que hasta las paces con nosotros mismos, y con nuestro ayer, no fueran hechas, él seguiría preso
de cada porteño que alguna vez vagó por la ciudad.



domingo, 1 de febrero de 2015

- Y de repente a la noche, empieza a caer ese rocío, frío y oscuro.
Y de repente circula por todo mi cuerpo. Y lo siento en el pecho, en los dedos, en los pies y todo mi cuerpo se siente incómodo. No. Me siento incómoda en mi cuerpo. Y en realidad es una llovizna que va tomando fuerzas. Entonces me aferro a las sábanas y me cubro por completo. Y respiro hondo. Saco el aire por la nariz, soñando que esa galaxia tam oscura salga de mi. Humo de un cigarrillo.
Pero no sale. Insiste. Y yo no puedo más que ser un espectador y ser parte. Pero sin mover las cosas de lugar.
Y sigue insistiendo. No salen. Y sé que en unas horas la alarma va a sonar y pido que pare.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Que día perfecto,
me alegra haberlo pasado con vos
y el té estaba menos dulce de lo normal
pero igual fui al cine esta tarde 

y no me importa que el malo se lleve la plata
mientras tus ojos sigan perforándome
mientras llueva champagne en la habitación
y odies mi canción

Que día perfecto, 
me alegra haberlo pasado con vos
vos me haces seguir adelante
hasta que no pueda nunca más mirar atrás

nos sentamos en el banco más triste
y miramos el día caer
alguien fue asesinado hoy
y alguien se recostó en las vías del tren

pero ahora no me importa nada más,
mientras te rías ellos pueden ahogar a su gusto la verdad
destruir, violar y matar

porque este es un día perfecto
y me alegra haberlo pasado con vos
y llegar a casa antes de las diez

Pero fue solo un sueño de un día perfecto,
y vos me haces creer que todavía estoy bien
y que entiendo a la persona dentro de mí
y me hundís cada vez  más
hasta que el aire se me termina de escapar


Y fue solo un día perfecto,
me alegra haberlo pasado con vos.

miércoles, 23 de abril de 2014

Dos meses corren.
Cuando distas de toda cotidianeidad y ansias encontrar novedad, ruptura con lo común. Fuimos más allá de la imaginación del otro, formamos nuestros criterios de perfección descubriendo cada rincón de cada uno, rompiendo cualquier verdad conocida para nosotros.

Tres meses se van.
Ya no vale tanto quedarnos desenterrándonos por horas, lo nuevo ya se hizo un poco gris y conocido. Pero siempre hay algo que me dice que todavía te tenga conmigo.

Cuatro meses vuelan.
Ya sos mi rutina. Mala suerte. Te conozco y ya no asombramos como antes. Sigue estando esa voz. Haces mi normalidad un poco más linda, me cuesta menos respirar durante los llantos que no faltan.

Cinco meses se arrastran hacia algún lado.
Somos tan iguales como todo lo que vivimos. Tiramos y tiramos. Seguimos sacándonos capas el uno al otro pero nada lindo sigue sin aparecer; yo te avisé cuando vos pensabas en otra cosa y cada vez que no me ves cuando me miras me transparento un poco más.

Seis meses huyen buscando algo mejor.
Tu voz ya casi no habla por si misma y me cuesta mucho tratar de ver a través de ella. Me pesan los ojos, el cuerpo, y respirar es tedioso. Me busco, no te encuentro. Ahora entiendo los cristales rotos pero nunca como pasó.


Siete meses y mandarina.

lunes, 17 de febrero de 2014

Lunes 12:34 a.m.

  Nunca tuve tantas ganas de volver a casa. Cada parte del cuerpo me tiembla. Sin exagerar. Todo parece una escena de persecución de una de esas películas que nunca se ven completas, donde alguno de los bandos se salvan por poco. Aunque nadie realmente nos esté siguiendo. Adrenalina. Nada como tu casa  mientras el colectivo pasa por Santa Fe, sin un alma y casi tan oscuro que no podes diferenciar la noche de la ciudad

domingo, 1 de diciembre de 2013

"Y solo el sueño muerto siguió peleando mientras la tarde se desvanecía, intentando tocar lo que ya no era tangible, forcejeando triste, desesperanzadamente, por aquella voz perdida al otro lado de la habitación."
-F. Scott Fitzgerald
Ahora mismo solo puedo hacer garabatos
porque no se cuanto tiempo más aguante
hasta que empiece a correr

Y creo que mi pelo se va a empezar a caer
por la frustración que me causa seguirte explicándote disfrazando todo de calma
y seguir sin reconocerte
y seguir esperando algo de vos

Así que salí a vivir, visitá lugares, conseguí lo que queres, cumplí tus planes

Quizás te voy a estar esperando al lado de la ventana,
leyendo el diario,
hablando para mí
porque puedo sentir que mi energía también empieza a decaer

Y quizás llegues
solo para decirte que te tenes que volver a ir
Y quizás ahí, y solo ahí,
mi cabeza por fin se termine de hacer mierda
y quizás pueda salir volando por la ventana
y quizás pueda dejar todos los días atrás

Pero todavía no llego esa noche
y siento que cada día caigo siempre un poco más.