viernes, 13 de noviembre de 2015

Está vacío hasta que no

Tristeza en los ojos
tristeza en los poros
tristeza en pocillo, tristeza en jarrito
tristeza en Do, tristeza en Si y tristeza en no

Muerde en lugares inesperados
Se asoma en días no calculados
Nada y rema en ese mar de plastilina

Puedo fijarme si estás esperando en la parada del 8 
Y buscarte en lugares un poco más remotos
Puedo soñar con que marques mi altura contra la pared
Puedo soñar con que caminemos a la par alguna que otra vez

sábado, 18 de julio de 2015

Pero a fin de cuentas, ¿qué no me enferma de vos? ¿Y no me deja hasta las tres de la mañana en vela?
¿Qué es lo que no me encanta, qué es lo que sobra?
Pobre yo. Más pobres ellos.
Porque sus desvelos son su tedio y sus despertares. Sus cuentas y sus valores.
Son sus pasajeros oscuros, sus sombras, sus escondites, sus marcas y sus traiciones.
Sus juventudes y sus fallos. Sus pesares, sus cargas, sus decepciones, sus miedos y sus mareas.
El mío sos vos.
Pobres ellos. Más pobre yo.

sábado, 30 de mayo de 2015

Sábado 24 de Mayo

Sombra, luz y movimiento
Lentamente toma forma y se vuelve a dispersar
Busca surgir en la superficie otra vez
Maleable como plastilina
Flota despacio
Y se deja arrastrar
Baila el vals al ritmo de la canción

Jazz, contrabajo, lluvia

Un poco de nostalgia del pasado
Melancolía por el futuro
Naufraga


Martes 26 de Mayo

Al final no.
Era una ilusión de la llegada a aguas dulces
Nadando en el medio del Pacífico
Desolación
Se dispersa la nube en la que yacía
Intenta recomponerla con sus propias manos
Falla. Desesperación.
Se desliza hacia su conocida realidad
Y resigna su voz
Levanta el cuello de su abrigo
Manos en los bolsillos
Arrastra los pies

Contrabajo, lluvia, jazz


Viernes 30 de Mayo

Tironea de un lado
Intenta sostenerse
Pero fracasa
Enferma, opaca, eclipsa

Lluvia, contrabajo, jazz.

martes, 12 de mayo de 2015

12.05.2015

Me dijo que era triste ver como todos de a poco iban desistiendo.
Me dijo que algunas noches gritaba más fuerte.
Le pregunté quién esperaba que lo escuchara
se quedó callado un rato y me dijo que no sabía.
Se fue a su casa. Me quedé pensando y la noche entristeció.

Me dijo que a veces lo extrañaba,
que cuando lo creía ya desaparecido volvía a aparecérsele algunas noches.
Pero a la mañana siguiente volvía a la vida normal.

Me dijo que se veía solo todo el tiempo, me contó de sus largos viajes en la línea A,
de como veía pasar gente rara, y personas paseando tan solas como él,
que lo alegraba pero luego la melancolía retornaba.
En el colectivo, en las oficinas, en los colegios, en Santa Fe y Callao, en cada pasaje de la ciudad.

Dijo que un poco de él se encontraba en todos nosotros,
y que hasta las paces con nosotros mismos, y con nuestro ayer, no fueran hechas, él seguiría preso
de cada porteño que alguna vez vagó por la ciudad.



domingo, 1 de febrero de 2015

- Y de repente a la noche, empieza a caer ese rocío, frío y oscuro.
Y de repente circula por todo mi cuerpo. Y lo siento en el pecho, en los dedos, en los pies y todo mi cuerpo se siente incómodo. No. Me siento incómoda en mi cuerpo. Y en realidad es una llovizna que va tomando fuerzas. Entonces me aferro a las sábanas y me cubro por completo. Y respiro hondo. Saco el aire por la nariz, soñando que esa galaxia tan oscura salga de mí. Humo de un cigarrillo.
Pero no sale. Insiste. Y yo no puedo más que ser un espectador y ser parte. Pero sin mover las cosas de lugar.
Y sigue insistiendo. No salen. Y sé que en unas horas la alarma va a sonar y pido que pare.